viernes, 7 de noviembre de 2008

Rutas de España



Vía de la Plata en Bicicleta
Junto con el Camino de Santiago, la Vía de la Plata o Ruta de la Plata, es un clásico, dentro de los grandes itinerarios por la Península. Un recorrido cargado de historia, siguiendo un trazado que, en este caso, va de Mérida a Gijón. Ibérica, Viajar y Conocer, gracias al Club Ciclista Gran Canaria, te ofrece en tres entregas la mejor información y consejos para pedalear y disfrutar de un gran viaje.


Antes de comenzar

Después de meses de trabajo, de recopilación de bibliografía e información, de estudio sobre el terreno, de elaboración de mapas y perfiles, de localización y digitalización de fotografías, etc. tenemos la suerte de presentaros un itinerario para bicicleta de montaña que sin duda cautivará y se hará inolvidable a todo el que se decida a llevarlo a cabo, ya sea de forma completa o en alguno de sus trayectos intermedios. Sin duda es una de las mejores rutas de gran recorrido que se pueden hacer en la Península Ibérica.

La idea de publicar esta ruta surgió cuando un grupo de Amigos del Ciclismo, el Club Cicloturista Gran Canaria, decidió recorrer en bicicleta el trayecto entre Mérida y Oviedo a lo largo de la legendaria Vía de la Plata, a lo largo de un viaje de nueve etapas, de un día de duración cada una, con un total de casi 700 kilómetros. Fue en ese momento, cuando nos propusimos publicar, una vez concluido el viaje, tanto los planes de ruta que preseuno.jpg (4284 bytes)se iban a llevar en el trayecto, como las experiencias y vivencias durante el camino, sin olvidar un gran trabajo posterior de recopilación y coordinación de la mayor cantidad posible de información. He aquí el resultado de todo ello. No obstante, cualquier aportación posterior que alguno de vosotros consideréis oportuna al leer nuestros datos, no dudéis en comunicárnosla y será debidamente reflejada. La intención, antes de comenzar la ruta, era seguir el itinerario marcado por las flechas amarillas que habitualmente señalan las direcciones que se han de seguir para discurrir a lo largo de un Gran Recorrido (GR). La práctica ha demostrado que la ruta está marcada con dichas flechas en muchos lugares, al igual que la Ruta Jacobea, pero en algunos sitios no es así, y es fácil perderse. Por ello, es altamente recomendable llevar mapas del Servicio Geográfico del Ejército de todo el itinerario, a escala 1:50.000.

A diferencia del Camino de Santiago, la Ruta de la Plata (más propiamente, la Vía de la Plata) permite hacer muchos kilómetros campo a través, sin ver población ni casa alguna, disfrutando de parajes de ensueño y de auténtico ciclismo de montaña. Por otro lado, hay que mencionar que las fuentes de agua son escasas, y por tanto el avituallamiento líquido y sólido es primordial, al igual que un mínimo de recambios, repuestos y herramientas.

La experiencia nos ha demostrado también que la gastronomía es maravillosa en toda la ruta. La naturaleza nos muestra su espectacularidad en la vegetación, las cañadas, las calzadas romanas, los monumentos y las bellísimas ciudades y poblaciones que se atraviesan. La diversidad de paisajes y todo lo anterior hacen de este trayecto una experiencia inolvidable.

Historia
Antes de continuar, debemos advertir que nos hemos decantado por la terminología "Vía de la Plata" en perjuicio de "Ruta de la Plata", pues estimamos que conduce a ciertos equívocos, a veces interesados, identificar Ruta de la Plata con el itinerario Sevilla - Gijón, es decir, el trazado de la actual Carretera Nacional N-630, que no es el recorrido auténtico. Muchas son las teorías y las explicaciones que podemos encontrar sobre el significado de "La Plata" que prosigue al nombre de "Vía", "Calzada" o "Ruta". Lo que parece claro es que el término "Plata" nada tiene que ver con el preciado metal. Modernas investigaciones se inclinan por una etimología latina (platea = vía pública) o griega (platys = ancho). Más ajustada a la realidad, sin embargo, parece ser la raíz árabe del término; la expresión "balata", camino empedrado, es el origen del nombre actual, al que se ha llegado por evolución fonética.

Originalmente se trataba del itinerario utilizado para las migraciones estacionales entre el sur y el norte del occidente peninsular. El trazado se afianzó con la construcción de la calzada romana, hacia el siglo II a.C., convertido en ese momento en la principal vía de comunicación de las regiones por las que transurre hasta bien entrado el siglo XIX.
En época romana se pavimentó el Camino de la Plata, y se le dotó de puentes que aún perduran, así como de miliarios (rollos graníticos que indican las millas y de los que se conservan algunos) y mansíos (lugares para el descanso de los viajeros, origen de actuales poblaciones).
Durante el período de apogeo de la Mesta, la Cañada Real de la Plata (o La Vizana) se situó parcialmente sobre la propia calzada romana, siendo utilizada masivamente para el traslado de ganado, hasta la aparición del ferrocarril y la carretera.
La Vía de la Plata se utilizó también masivamente por árabes y cristianos durante las luchas por las tierras de la meseta, y no menos importante fue el uso que durante el medievo se le dió como ruta de peregrinación a Santiago, de ahí el nombre de Camino Mozárabe del Sur, con que también se ha identificado.

La Vía Romana de la Plata se construyó, como el resto de calzadas romanas, con fines militares. Posiblemente se comenzase a construir en el año 139 a.C., pero con toda seguridad, durante las guerras civiles romanas, en que Quinto Cecilio Metello Pio establece tres asentamientos militares a lo largo de la ruta: Medellín (Metellinum), Cáceres (Castra Caecilia) y Puerto de Béjar (Caelionicco o Vicus Caecilius).
El trazado principal enlazaba Emerita Augusta (Mérida) y Astúrica Augusta (Astorga), así se le conoce en numerosas publicaciones como Iter ab Emerita Asturicam.

La calzada romana de La Plata es la más valiosa de la Península, por su importante patrimonio arqueológico, restos del pavimento, alcantarillas, miliarios, puentes y pasos de agua, destacando el fortín romano de Calzada de Béjar (Salamanca), construido durante el Bajo Imperio.
Esta impresionante obra, vehículo de comunicación durante siglos, es abandonada a su suerte desde finales del siglo pasado. La construcción de la carretera N-630 (Gijón Sevilla) y el ferrocarril entre Palazuelos y Astorga, hacen que la calzada pierda parte de su sentido. Sufre pues el olvido de las administraciones y un preocupante y progesivo deterioro, que posiblemente pueda aún detenerse con la ayuda de todos.

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